¿Hay que evitar los cereales en los gatos?
Un carnívoro estricto... pero capaz de digerir el almidón
El hecho de calificar al gato de carnívoro estricto no significa que deba recibir una alimentación exclusivamente a base de carne. Ciertamente, su necesidad de proteínas es mayor que la del humano o el perro, pero también deben tenerse en cuenta otros elementos esenciales, como la vitamina A, ciertos aminoácidos (arginina, taurina), los omega-3 y omega-6, así como las fibras. Una dieta exclusivamente compuesta de carne no permitiría cubrir todas estas necesidades. El metabolismo del gato es capaz de digerir el almidón gracias a la actividad de la amilasa. Como cualquier nutriente, el interés nutricional del almidón depende de su digestibilidad. Esta está directamente influenciada por la duración de la cocción, que condiciona su buena asimilación.
Pero entonces, ¿hay que evitar los cereales en el gato o se puede matizar su uso? ¡Respuesta!
El papel y el interés nutricional de los cereales en la alimentación felina
Los cereales (arroz, trigo, maíz…) constituyen la principal fuente de almidón en la alimentación del gato. Se incorporan en forma bruta o triturada en la formulación de los alimentos.
El almidón representa una fuente de energía interesante que permite distribuir mejor el aporte calórico de la ración entre proteínas, lípidos y glúcidos. Los cereales también aportan fibras, que favorecen la salud digestiva al estimular la motilidad intestinal y nutrir la microbiota.
Su digestibilidad es muy satisfactoria y, cuando están bien preparados, pueden alcanzar un nivel comparable al de las proteínas animales procesadas. También constituyen una fuente de micronutrientes beneficiosos para el animal, como el potasio, el zinc y algunas vitaminas del grupo B.
Las ideas preconcebidas sobre los cereales: desentrañar lo verdadero de lo falso
En los últimos años, ha surgido un debate en torno a los cereales, destacando los supuestos beneficios de una alimentación sin cereales. Sin embargo, estas afirmaciones se basan en pocos fundamentos científicos. Así, muchos particulares se preguntan hoy si se deben evitar los cereales en el gato.
En realidad, en lo que respecta a las alergias o intolerancias al gluten, estas patologías nunca se han descrito en el gato. Como con cualquier alimento, algunos animales pueden presentar signos de malestar digestivo, pero estos están relacionados con el conjunto de ingredientes de la fórmula y no específicamente con la presencia de cereales. Los cereales también han sido acusados de favorecer la obesidad y la diabetes.
Sin embargo, el aumento de peso es ante todo el resultado de un desequilibrio entre el aporte y el gasto energético del animal. La sobrealimentación y el sedentarismo juegan un papel mucho más importante que la presencia o ausencia de cereales en la ración.
El principal criterio de elección debe ser la densidad energética del alimento, que debe permanecer lo más baja posible para prevenir el sobrepeso. La alternativa a menudo propuesta es la alimentación sin cereales, a veces con la idea errónea de que estaría desprovista de almidón y/o sería más rica en proteínas. Sin embargo, el almidón es indispensable para la fabricación de croquetas por razones tecnológicas relacionadas con el funcionamiento del extrusor. Así, las croquetas sin cereales contienen almidón procedente de otras fuentes, como la patata, la batata o las legumbres (guisantes, lentejas…).
Estos ingredientes tienen un almidón más difícil de digerir, lo que implica que el fabricante domina perfectamente su proceso de cocción para garantizar una buena digestibilidad.
En realidad, la cantidad de almidón y proteínas de un alimento no depende de la presencia o no de cereales, sino de la receta y de su formulación global.

¿Cómo elegir un alimento para gato?
Así, como puede ver, no es necesariamente necesario evitar los cereales en el gato, sino más bien elegir cuidadosamente el alimento que se le va a dar. Y para ello, es esencial empezar por identificar las necesidades específicas de su gato: ¿tiene un gasto energético alto o reducido? ¿Tiende a engordar? ¿Es difícil de saciar? Para prevenir el aumento de peso y favorecer la saciedad, es preferible optar por un alimento de baja densidad calórica (<360 kcal/100 g) e instaurar una alimentación mixta que combine croquetas y alimentos húmedos.
Este enfoque permite aumentar el volumen de la ración limitando al mismo tiempo el aporte energético. En los gatos mayores (>8 años), se debe prestar especial atención al contenido de fósforo, con un objetivo medio inferior al 1 % para las croquetas y al 0,2 % para el paté. Si su gato tiene preferencias gustativas, puede verificar el origen de las proteínas animales en la lista de ingredientes (ave, pescado, etc.). El nivel de calidad de un alimento es difícil de evaluar en la etiqueta.
Tenga en cuenta que las marcas distribuidas en supermercados suelen ser de gama baja o media, mientras que las gamas más cualitativas se encuentran a menudo entre las referencias dietéticas disponibles en su veterinario. En tiendas de animales o en internet, la oferta es muy variada.
Desconfíe del marketing a veces excesivo, que cuenta una bonita historia y promete trozos de carne enteros para satisfacer las necesidades carnívoras del gato, ya que estas afirmaciones suelen ser exageradas.
Sea cual sea el tipo de alimentación elegido, ciertos criterios permiten verificar si es adecuado para su gato: debe mantener un peso saludable estable y presentar una buena tolerancia digestiva (1 o 2 deposiciones al día, de consistencia fácil de recoger, sin vómitos regulares). Si desea profundizar en la evaluación de la calidad de un alimento, no dude en contactar con las marcas para obtener más información sobre su proceso de fabricación (formulación, controles de calidad...). Desconfíe de los discursos de marketing sobre la "carnivoridad", los "sin subproductos" o los "sin aditivos", que a menudo reflejan una falta de conocimiento científico de la alimentación animal. Lo ideal es que le asesoren para elegir la alimentación más adecuada para su gato.
No dude en hablar con su veterinario o con nuestro servicio de nutrición, quien podrá orientarle hacia una consulta de nutrición.
