¿Cómo saber si su perro sufre ansiedad por separación?
¿Qué es la ansiedad por separación en perros?
La ansiedad por separación es una reacción excesiva de estrés y angustia que experimentan algunos perros cuando se quedan solos o se separan de su figura de apego. Este trastorno puede afectar a perros de cualquier edad, pero es más frecuente en aquellos que no han sido acostumbrados progresivamente a la soledad o que han experimentado cambios importantes en su entorno (mudanza, adopción, modificación de la estructura familiar...).
Los principales signos a observar
Para saber si su perro sufre de ansiedad por separación, se pueden observar varios signos.
Así, un perro que sufre de ansiedad por separación suele manifestar uno o varios de los siguientes comportamientos, principalmente en ausencia de su cuidador o al momento de su partida:
- Destrucción de objetos: El perro destruye muebles, puertas, zapatos, cables o rasca frenéticamente los puntos de salida (puertas, ventanas).
- Vocalizaciones excesivas: Ladra, gime, aúlla o llora de forma continua, a veces hasta el punto de ser escuchado por los vecinos.
- Suciedad repentina: Hace sus necesidades dentro de la casa a pesar de estar entrenado para no hacerlo en presencia de sus dueños.
- Signos físicos de estrés: Temblores, salivación excesiva, jadeo, vómitos o diarrea pueden acompañar el estado de ansiedad.
- Hiperapego: El perro le sigue por toda la casa y anticipa sus salidas.
- Comportamientos repetitivos o autoagresivos: Anda de un lado a otro, se lame o se rasca de forma compulsiva, incluso se arranca el pelo.
- Pérdida de apetito: Algunos perros se niegan a comer golosinas o la comida que se les deja en su ausencia.
- Aislamiento o inmovilidad: Al acercarse su partida, puede esconderse o permanecer inmóvil, paralizado por el miedo.
Uno solo de estos comportamientos, si ocurre repetidamente durante sus ausencias, puede ser suficiente para sugerir ansiedad por separación. No todos los perros expresan su malestar de la misma manera.
¿Cómo diferenciar la ansiedad por separación de otros trastornos?
¿Está convencido de que su perro sufre de ansiedad por separación? Es importante distinguir la ansiedad por separación de otros problemas de comportamiento o médicos. Por ejemplo, un perro que destruye objetos en su presencia no es necesariamente ansioso, sino que simplemente puede carecer de estimulación mental o de las salidas necesarias para su bienestar. De la misma manera, la suciedad puede estar relacionada con un problema médico o con un defecto de aprendizaje si también ocurre cuando usted está presente. Consejo: Para afinar su observación, puede instalar una cámara o preguntar a un vecino si escucha vocalizaciones cuando usted no está.
Las causas posibles de la ansiedad por separación
Varios factores favorecen la aparición de este trastorno:
- Falta de habituación a la soledad (cachorro o perro adulto adoptado recientemente).
- Cambios repentinos en el estilo de vida (volver al trabajo después de un largo período en casa, mudanza, llegada o partida de un miembro de la familia).
- Experiencias traumáticas vividas solo (tormenta, fuegos artificiales, robo).
- Antecedentes de abandono o refugio.

Qué hacer si sospecha ansiedad por separación
Si sospecha ansiedad por separación en su perro, la primera reacción debe ser observar y anotar los comportamientos. Lleve un diario de los incidentes (destrucciones, vocalizaciones, falta de higiene...) y de las circunstancias (salida, duración de la ausencia, reacciones a su regreso).
Paralelamente, filme a su perro en su ausencia. Esto ayudará a objetivar los síntomas y a mostrarlos a un profesional si es necesario. Posteriormente, no dude en consultar a un veterinario. Él verificará que ninguna causa médica justifique los síntomas (infecciones urinarias, trastornos digestivos...) y podrá remitirle a un etólogo si es necesario.
Finalmente, recurra a un etólogo o veterinario especialista en comportamiento. Este especialista le ayudará a implementar estrategias adaptadas para acostumbrar a su perro a la soledad de forma progresiva y amable. Algunos profesionales se han especializado en el acompañamiento de perros con problemáticas relacionadas con el apego. En cualquier caso, tómese el tiempo para elegir bien a la persona que le acompañará: bajo ninguna circunstancia se le deben aconsejar métodos coercitivos o abordar temas como la jerarquía o la dominancia.
No olvide que su perro está sufriendo esta situación y se encuentra en un estado emocional que no puede manejar sin ayuda. Siempre elija un profesional que le haga sentirse cómodo a usted y a su perro, y con quien se sienta bien.
