¿Es buena la sardina para el perro?

El perro: un compañero con diversas necesidades alimentarias
No todos los perros tienen las mismas necesidades: un perro pequeño, poco activo y mayor no se alimentará de la misma manera que uno más joven y activo al aire libre. Pero si bien las cantidades y los menús difieren, hay un punto esencial: su perro debe comer de manera equilibrada y con dosis adaptadas a su edad y complexión, para evitarle deficiencias o, por el contrario, problemas de salud o sobrepeso.
La mayoría de los perros se alimentan con croquetas y patés húmedos. Comidas preparadas prácticas, apetitosas y bien dosificadas para los animales, siempre que se respeten las dosis prescritas por su veterinario o servicio de nutrición. Pero algunos dueños preferirán ofrecer a su perro raciones caseras para variar los placeres. Y aunque algunos componentes de la comida humana deben consumirse con moderación en el perro, muchos alimentos son totalmente adecuados para él. Por ejemplo, la carne fresca de res, pollo o cordero, las zanahorias, los calabacines, las manzanas y algunos pescados son perfectamente adecuados para la alimentación del perro.
Pero entonces, ¿qué pasa con la sardina? Vamos a analizar la cuestión.
¿Es buena la sardina para el perro y puede consumirla?
La sardina forma parte de esos pescados sabrosos, ricos en proteínas animales, que puede dar a probar a su perro para variar ocasionalmente el contenido de su ración casera. Si algunos perros no aprecian mucho el pescado, otros son particularmente aficionados a él y la sardina probablemente no será una excepción.
La sardina es un pescado con alto contenido de omega, vitaminas D y B12 y calcio. Todos estos nutrientes son esenciales para la belleza del pelaje de su perro, así como para su buena salud física, muscular y digestiva, al igual que para los humanos que consumen pescado. En algunas razas de perros, los problemas de cadera son frecuentes y, en este caso, la sardina será una excelente aliada.
Y las últimas ventajas de la sardina: protegería la salud retiniana y tendría un efecto sobre la salud cardíaca de su animal. Si bien la sardina es buena para el perro, debe consumirse bajo ciertas condiciones. Puede dar sardinas en lata, siempre que las enjuague bien para eliminar el exceso de sal, o sardinas frescas y de buena calidad, previamente congeladas durante dos semanas o cocinadas. Recuerde también quitar las espinas de las sardinas para evitar cualquier riesgo de asfixia. Por precaución, le recomendamos cocinar la sardina antes de dársela a su perro, para eliminar posibles bacterias y parásitos.
Y, por último, como con todos los alimentos, la sardina debe consumirse con moderación. Dependiendo del tamaño y el peso de su perro, media sardina o una sardina entera dos o tres veces por semana representa un excelente promedio. Más allá de eso, dado su alto contenido de vitamina D, una vitamina liposoluble que se almacena en el organismo, será necesario un acompañamiento o una opinión nutricional para no provocar un exceso.